Un viaje por la mente de Diego Dreyfus

Diego Dreyfus (23/7/1979, México DF) es un empresario, ingeniero, actor y filósofo mexicano que es conocido por tener una mirada particular de la vida y compartirla en redes sociales como YouTube, Spotify o Instagram o en cursos de desarrollo personal.

  En cuanto a su filosofía de vida, podríamos caracterizarla como liberal e individualista y los temas que principalmente trata son el apego a las cosas, el amor, la muerte, el crecimiento personal, el miedo, el fracaso, el ego, etc. Principalmente, él cree que el amor es una energía que se caracteriza por ser una especie de “súper poder” humano. De esta forma, Dreyfus afirma que el mayor amor es la autoestima, que nuestro bienestar depende únicamente de nosotros mismos y que el amor es solamente esa energía que nos mueve y que nos hace tener sentimientos hacia las cosas y/o personas. ¿Será cierto que no prescindimos de nadie más para nuestro bienestar? ¿Es suficiente la relación que mantenemos con nuestra propia persona? ¿Qué hay acerca del “hombre como ser gregario”? Todas estas dudas intentarán ser respondidas en los siguientes párrafos.

  Habiendo dicho eso, él no comparte la idea de confundir contratos sociales con el amor como lo son el noviazgo, el casamiento o la familia. Él considera que no pertenecen al amor ya que representan la idea de posesión y de amar “por obligación”. Según Dreyfus, amar va más allá de si esa persona está en una relación conmigo o no. Amar es desearle todo lo bueno del mundo a una persona sin importar lo que nos una. Para validar esta afirmación se apoya en la idea de la dependencia y la posesión del otro, lo cual considera totalmente erróneo. Una persona no puede ir a buscar plenitud en otra, eso es algo que nosotros mismos tenemos que conseguir por nuestros propios medios. Así, se contrapone a lo predicado por la teoría cristiana (“amarás al prójimo como a tí mismo”) y a lo presentado por Aristófanes en el libro “El banquete” (todas las personas buscan a sus mitades ya que los dioses los separaron en un principio y están destinados a estar juntos). Por esto, afirma que dos personas, en caso de que se amen y estén juntas, deben poder ser felices sin el otro porque ¿qué va a ocurrir cuando ya no se tengan? Esto lo lleva a preguntarse también ¿Por qué mi amor hacia una persona debe depender de si está conmigo? ¿Por qué las personas consideran que después de divorciarse no sienten siquiera un sentimiento hacia el otro? ¿Un papel burocrático va a decidir sobre mis sentimientos? Ojo. Pese a haber dicho eso, Dreyfus cree que amar también es dejar ir. Amar es desapegarse de esa persona también pero solo en caso de que el amor se acabe, no porque lo diga un papel. Polemizando aún más su pensamiento, él considera al amor como una energía efímera, es decir, que no es para siempre. 

  En síntesis, el amor siempre busca lo bueno tanto para uno mismo como para el otro pero no hay que sentirse obligado a sentir afecto hacia alguien por el simple hecho de tener un anillo en la mano o tener un lazo familiar preexistente a mi nacimiento. 

  Siguiendo con la idea de la dependencia y el apego, Dreyfus piensa que el principal amor que tenemos que practicar para evitar ello es el orientado hacia uno mismo y el hecho de amarnos a nosotros mismos implica tener que amar también nuestros errores y defectos porque de nada sirve amar nuestros logros solamente. Para lograr esto, es muy importante conocernos y mirar hacia dentro nuestro, algo que causa terror. 

  Eso me hace recordar al miedo, otro tema relevante en la vida de Diego. Él afirma que el miedo no es nada malo, es más, lo considera algo necesario en la vida de las personas ya que el miedo mueve y hace ver nuestro interior. Cuando uno tiene miedo no tiene que obviarlo ni hacer cosas para mantenerse positivo y olvidarse de ello. Él cuando siente temor lo habla, lo piensa, lo reflexiona y lo siente. Y en caso de que sea necesario, se acuesta y llora en su soledad. Allí es cuando llega a su fondo y ve todo lo que hay: posesión y deseo. Así, cuando se encuentra en esa situación, renuncia a todo. Se separa de todo su ego y sus deseos y acepta su pasado. Se libra de todo eso que él considera erróneo e innecesario en su vida y es ahí cuando se encuentra a él mismo y deja de ser víctima de lo que lo come por dentro porque se acepta tal y cómo es. Según él, eso es el éxito. Por esta razón, Dreyfus alienta a las personas a enfrentar sus miedos y a cometer errores en la vida. Es detrás de ello donde se encuentra la vida que queremos. ¿Quién preferiría quedarse en su zona de confort con sus miedos bien claros y quedándose con ganas de hacer algo por ellos? Nada está bien ni mal. Lo que está mal es no aprender de nuestros errores. De hecho, él opina que es una de las causas del fracaso junto a no aceptar nuestra propia incongruencia, la importancia que le damos a lo que dicen los demás y la manía que tenemos de desear cosas y solo apuntar a conseguirlas, sin disfrutar del proceso. Es más, él afirma que no espera nada del futuro y solo se dedica a vivir el presente.

  Por último, a modo de cierre, es imposible no mencionar una frase que Diego Dreyfus repite constantemente: “Te vas a morir”. Esto lo hace para que seamos conscientes de que nuestro tiempo en esta tierra no es infinito y algún día, tanto vos como tus seres queridos no estarán. Por ello, alienta al desarrollo y crecimiento personal de cada uno. Acorde a su pensamiento, nosotros no debemos sacrificarnos por amor, es decir, cambiar nuestra forma de ser para encajar con una persona o grupo determinado. Eso no es amor. Nuestro objetivo en esta vida es lograr el éxito (conocerse a uno mismo) y desapegarnos fácilmente de las cosas externas al amor. De la misma forma, habla de la idea de llorar o extrañar a las personas fallecidas. Diego, filosofando, se cuestiona si la muerte es un paso a la nada (siendo una mentira del ego) o hacia la verdadera realidad (como si despertaramos realmente), parecido a si estuviéramos en una especie de Matrix. En fin, sea lo que sea la muerte él recomienda prepararse para ella. No podemos pasar tiempo de nuestras vidas extrañando, por ego, a otra persona que ni siquiera sabemos si sigue por aquí con nosotros o está en una vida mejor. Según su filosofía, no somos el otro y debemos enfocarnos en entender esto ya que va a ser lo único que nos va a llevar a la plenitud: el desapego. No importa lo que esté pasando allí fuera, es responsabilidad de uno mismo elegir si lo enfrentamos y lo superamos o nos victimizamos y buscamos culpables por nuestro malestar.


“Los barcos no se hunden por el agua de su alrededor, sino por la que entra en ellos”.

Valentín Molinillo

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